Nadie puede negar que Donald Trump es un personaje controversial que ha logrado sacudir a la sociedad mundial por su discurso racista, con evidencias claras de su ignorancia y de evasión de la realidad estadunidense.

La comunidad latina que vive en Estados Unidos contribuye al desarrollo y estabilidad de dicho país, pero enfrenta muchos obstáculos para lograr obtener la residencia y, con ello, el derecho a recibir los beneficios de una estadía legal. Si no hubiera latinos para laborar en las diversas actividades productivas del vecino del norte, es muy probable que no tuviera tanta prosperidad. Pero eso no significa que tenga la obligación de recibir a todos los migrantes que llegan a su territorio en busca de una oportunidad. Mucho menos que sus países de origen esperen que todos los ciudadanos que abandonan sus territorios para ir tras un sueño de superación estén en su derecho de exigir a esta gran potencia que les de las oportunidades que en sus naciones no han recibido.

México puede sentirse agredido por el discurso ofensivo que Trump pronuncia para obtener seguidores que no aprueban la llegada de inmigrantes ilegales, pues se generaliza a todos los mexicanos –y latinos- como lacras sociales, lo que no es verdad. Sin embargo, no tendría por qué temer que este magnate llegara a la presidencia de los Estados Unidos y que con ello deporte a todos los trabajadores indocumentados a nuestro país; más bien debería estar planificando la apertura de nuevas fuentes de empleos que garantizara que jóvenes talentos y el personal calificado ofreciera su trabajo en tales condiciones que no tuvieran la idea de irse del país.

Nuestro territorio nacional cuenta con una inmensa riqueza de recursos naturales que bajo una buena administración podría hacer que los campos dieran excelentes frutos, la crianza de los diversos tipos de ganado fuesen competitivos en nivel mundial y todas las actividades productivas podrían tener un panorama más prometedor al actual, pues existe la posibilidad de tener presencia en el mercado europeo y otras partes del mundo sin tener que depender del tratado con EE. UU.; pero existen intereses creados que nos hacen pensar que nuestra prosperidad depende de la aprobación del mercado norteamericano.

Resulta vergonzoso que las remesas provenientes de los trabajadores mexicanos que laboran en los campos y las industrias estadunidenses conformen una de las principales fuentes de ingresos de la economía nacional, cuando deberían gestarse al interior del territorio nacional. Nuestra soberanía se ve sometida a los intereses del país vecino; nuestras autoridades, ahogadas en montañas de corrupción, sólo velan por intereses partidistas y dejan de ver que hay mejores oportunidades en otras latitudes para los productos y servicios nacionales.

Si le tomáramos la palabra a Trump y nuestros paisanos regresaran al territorio nacional con mejores condiciones, nuestra productividad podría verse favorecida y apuntaríamos al liderazgo en diferentes sectores comerciales e industriales internacionales. Es posible que entonces la exportación de nuestra mano de obra cambiara las reglas del juego y seríamos nosotros quienes determinaríamos el precio de las jornadas. Dale vida a tu empresa renovando tu imagen corporativa: contamos con paquetes al alcance de tu presupuesto y de tus objetivos de marketing. Descubre por qué somos tu mejor opción. Graphos Comunicación Creativa. gcc@graphoscc.com, graphoscc@gmail.com Tel: 01(55)4444-4917

Quizá si dejamos de comprar discursos vacíos por parte de nuestras autoridades, si dejamos fuera nuestra apatía ante temas de relevancia en la agenda nacional y nos involucráramos en un cambio que provenga de la ciudadanía para la ciudadanía, el escenario de un país con mejores condiciones de vida podría ser posible.

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