Por Bertina Navarro Chávez

Agosto tiene el encanto de cerrar ciclos y abrir nuevas etapas: es el mes en el que cumplimos años, de manera que en nuestro balance encontramos los aciertos realizados en estos 365 días transcurridos y también las áreas de oportunidad para poder obtener mejores resultados que se reflejen en el bienestar de nuestros beneficiarios.

Como ya lo he contado en textos anteriores, Alegrando Caritas México es la concreción de una visión que transformó mi vida, la forma de asumir la realidad y contribuir a mejorar, al menos en un pequeño trozo del mundo, nuestro mundo. Cada niño, sin importar su condición, es una promesa que se escribe con mayúsculas, porta sueños grandes que podrían transformar nuestra existencia y nuestra manera de vivir, es por ello que acompañarlos en esos capítulos trascendentales de sus propias historias nos enriquece, nos permite vivir en una abundancia tal que podemos desprendernos de dinero, de posesiones y de tiempo, para brindarlos con gran amor, con esperanza y convicción y caminar con ellos, para abrazar sus sueños, para —simplemente— verles sonreír. Eso es todo.

Estamos cumpliendo tres años de vivir como fundación. La misión es permanente, nuestra visión nos guía, pero la cantidad de caritas que necesitan ser alegradas incrementa y necesitamos apoyo de parte de ustedes, queridos lectores que nos acompañan, de empresas que deseen sumarse a nuestra labor aportando recursos que nos ayuden a llevar juguetes a los pequeños que libran sus batallas al interior de un hospital o en una determinada situación de vulnerabilidad que limita sus oportunidades, que deseen hacer más liviana la carga de un tratamiento médico o de una terapia de recuperación, de optimizar algunas condiciones de vida… de dar certeza a quien tiene fe en que puede vivir mejor.

Estoy segura de que juntos podemos hacer pequeñas acciones con grandes consecuencias, que en este caminar de compartir nuestras abundancias nos aguardan grandes historias que nos permitan crecer como seres humanos y como sociedad. Tengo la esperanza que el hecho de aprender a ver los desafíos de la vida como oportunidades para compartir nos ayude a ser empáticos como sociedad y que nuestra condición natural de vida sea ir Alegrando Caritas.

Quiero invitarles a celebrar este tercer aniversario conociéndonos, sumándose a nuestros programas, tomando nuestros cursos de voluntariado para empresas y participando activamente en nuestras convocatorias. La fiesta a la que les invito es permanente, es de alegría y de crecimiento.

No se queden sin festejar. Contamos con ustedes. #TestimoniosdeAlegría By#AgenciaInformativaGraphosCc