Octubre se ha denominado como el mes de Lucha Contra el Cáncer de Seno con el fin de hacer consciencia entre la población femenina para que reconozca su propio cuerpo, descubra qué es lo normal en él y de esa manera identifique algún cambio. Se trata de establecer el hábito de auto explorarse y permanecer en alerta para cualquier síntoma. Esta práctica debe ser realizada desde una temprana edad, aunque no en la actitud de predisposición para una enfermedad, sino como uno de los métodos para llevar a cabo el proceso de autoconocimiento, indispensable para tomar las riendas de nuestra vida.

Imagen tomada de  lanuevavozlatina.com

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Nuestro cuerpo es tangible, podemos identificar cada uno de los órganos que lo integran, sin embargo, muchos padecimientos que se manifiestan en él tienen su origen en otro plano, el cual no tenemos muy claro porque no hemos sido educados para identificarlo, conocerlo y dominarlo: el de las emociones.

La ira, la tristeza, el rencor, la soledad, la angustia y el temor impactan nuestro ánimo y se manifiestan físicamente en nuestro cuerpo. La alegría, la tranquilidad, el amor, la ternura, la seguridad y la valentía suelen actuar como un antídoto para superar enfermedades y padecimientos. No es algo esotérico o mágico, pues tiene su fundamento práctico y comprobable, ya que a partir de nuestros estados de ánimo es que establecemos el funcionamiento fisiológico de nuestro cuerpo.

Somos seres integrales, nuestros pensamientos impactan nuestras emociones y éstas a nuestro cuerpo. Entonces resulta imperativo que tomemos el control de lo que pensamos, que elijamos con sabiduría las ideas que pasan por hacen nido en nuestra mente, porque ellas son la raíz de lo que cosecharemos posteriormente.

El principio de la salud es el amor a nosotros mismos, por ello practicaremos buenos hábitos, cuidaremos nuestra alimentación, nuestras costumbres deben encaminarse para fomentar mejores condiciones de vida que den como resultado alegría, tranquilidad, entusiasmo, valor, gozo y perdón. Si nos amamos nos cuidaremos, procuraremos una buena vida para tener días gratos para compartir.

Amarnos es conocernos, protegernos y compartir lo mejor de nosotros. Nuestro cuerpo es maravilloso, amémoslo, conozcámoslo y démosle el mejor trato: es nuestro gran hogar.