Vivimos la era digital. La vida de quienes participamos en la dinámica social contemporánea se encuentra regida por las tendencias de la realidad virtual y su aplicación en la realidad tangible. Buscamos las respuestas a preguntas que van desde lo trivial hasta lo trascendental en los buscadores disponibles como Google, Yahoo o Bing.

Dentro de esta realidad virtual que rige a la tangible, los negocios que son más rentables son aquéllos que se convierten en asesores más que en meros vendedores, porque ofrecen soluciones a necesidades reales y cotidianas de los internautas. En esta plataforma lo tradicional pierde su poder y la innovación es el único camino viable para competir comercialmente.

La publicidad, por su parte, sigue teniendo como objetivo incitar a los probables clientes a vivir una experiencia de marca, es decir, satisfacer sus necesidades a través de un concepto de servicio especial. Sin embargo, a diferencia de los medios tradicionales, en las plataformas digitales la publicidad encuentra réplica, hay reacciones claras e inmediatas que respaldan o refutan el mensaje que se transmite: la opinión de los usuarios es el mecanismo que persuade a los prospectos para consumir algún producto o servicio ofertado.

Con base en esta evidente participación de los usuarios e integrantes de las diversas redes sociales, las campañas que se diseñan deben estar enfocadas a generar reacciones que estimulen la compra o la contratación de aquello que se ofrece, pero requiere un discurso mucho más sofisticado que rete a la inteligencia del público, despertando su interés y su participación.

En la publicidad digital lo rentable son los contenidos que despiertan la curiosidad de las personas; la información de valor que les permitirá realizar compras más útiles o adoptar hábitos más sanos y convenientes. Es decir, la información es un elemento vital para que haya una respuesta por parte de los usuarios de la web.

Por otra parte, la publicidad digital permite crear e implementar campañas efectivas de bajo costo, pues en comparación de las campañas que se llevan a cabo en medios masivos, el monto a invertir es muy bajo, pero sus resultados se optimizan porque es posible segmentar con mayor precisión el público meta y medir su grado de interés y de respuesta, haciéndola asequible para emprendedores, PyMes y profesionales autónomos que no disponen del presupuesto que destinan los grandes corporativos a este rubro.

Finalmente, la publicidad digital debe ser parte de un plan de marca bien estructurado, es decir, debe tener metas a cubrir, acciones que permitan medir el grado de interacción con el público, porque publicar contenidos sin ton ni son, sólo proyectará desorden y confusión, lo que va en detrimento de la marca en cuestión.

Para optimizar la inversión en publicidad digital, es necesario contar con una agencia experimentada en esta plataforma: Graphos Comunicación Creativa, llámanos 01 55-4444.4917