Por: Graphos Comunicación Creativa 

205 Aniversario de nuestra independencia nacional. Son dos siglos de historia que cuentan la formación de un país tras una conquista que trajo consigo un efecto de transculturación gestando una identidad común para todos: nuestro nacimiento como nación, una nueva dinámica socio-política y una búsqueda constante de crecimiento, estabilidad y avance. Sí, somos una nación joven.

Año con año celebramos nuestra Independencia, hay festividades por todo ancho y largo de nuestro país y la gente en verdad disfruta participar de ello. Pero de pronto vale la pena preguntar ¿qué es lo que celebramos exactamente en esta fecha?
Si bien es cierto que celebramos a los héroes que nos dieron patria, lo que realmente celebramos es que en el año 2015 somos mexicanos independientes; nuestro país tiene una estructura funcional que permite y propicia el avance, manteniendo el equilibrio en movimiento, a pesar de los errores que podamos cometer en las urnas, pues la libertad que disfrutamos es tan amplia que podemos darnos el lujo de elegir a nuestras autoridades bajo los criterios más inverosímiles e imprácticos que puedan existir: una promesa partidista, la apariencia física de un candidato o su fama. A pesar de ello nuestro país mantiene una economía funcional que, como cualquier otra economía en el mundo, experimenta cambios, crisis, desaceleraciones y apogeos. Celebramos la oportunidad de elegir nuestra profesión, nuestro credo, tendencia política y preferencia sexual. Que podamos leer cualquier libro que nos venga en gana y tener acceso a la información de manera libre.

Mural Juan O´gorman

Mural Juan O´gorman (foto tomada de internet)

Sin embargo, no podemos negar que es creciente la inconformidad social ante las acciones del gobierno actual y ante ello estamos convencidos de que la transformación de la realidad de nuestro país no es a través de un movimiento armado, sino de la promoción y aplicación de los valores éticos, morales y cívicos que dan base y forma a una sociedad sana, en la que cada persona realiza su propio cambio desde la consciencia individual para hacer todo cuanto hace con excelencia, pasión y dedicación, sumando voluntades que dan como resultado la verdadera integración familiar, el sano y productivo ejercicio laboral; el cumplimiento de nuestras obligaciones fiscales y jurídicas; el respeto a la leyes en cualquier área de nuestra vida y el rechazo de la corrupción en cualquiera de sus formas.

Tenemos la ocasión de romper el círculo vicioso que otorga el poder a quien puede pagar mejor los favores políticos, si dejamos de ser parte de la cadena de “beneficiarios” de sus dádivas y con ello recuperar nuestra autoridad moral para exigir mejores resultados a quienes elijamos con base en criterios correctos como proyectos reales de nación, involucrándonos de manera activa en los procesos electorales impidiendo que sean los canales oficiales quienes nos digieran la información que requerimos para decidir.

Creemos también que para transformar a nuestro país, como sociedad, busquemos estar más cerca de Gandhi que de Francisco Villa, pues las ideas deben imperan sobre las armas, pero el poder de su ejecución vive en cada mexicano libre que hoy despierta en nuestro territorio nacional.