El pasado 3 de abril de 2017 comenzó la contienda electoral, los diferentes partidos comienzan sus campañas proselitistas procurando convencer a los ciudadanos de sus propuestas, a través de los diferentes mecanismos que tienen a mano, desde los legalmente aprobados, hasta las viejas artimañas ya conocidas y supuestamente sancionadas, pero muy socorridas como las dádivas de diferentes “beneficios” a cambio de los valiosos votos que llevarán a la meta deseada a aquella opción que haga mejor uso de sus recursos.

¿Quiénes están en la competencia?

Alfredo del Mazo, por la coalición PRI-Verde Ecologista-Nueva Alianza Y Encuentro Social; Josefina Vázquez Mota, por el PAN; Delfina Gómez Álvarez, por MORENA, Óscar González Yáñez, por el PT, así como los candidatos independientes Isidro Pastor, Abelardo Gorostieta y Teresa Castell.

¿Qué sigue?

Por parte de los candidatos, arrancar sus campañas para dar a conocer sus propuestas, hacer las ya concebidas promesas que dibujarán un panorama alentador para los mexiquenses, así como una serie de acciones que, además de buscar encabezar las encuestas, opaquen a sus adversarios políticos, ya sea a través de los debates o de campañas negras, diseñadas para difundir detalles sucios de los candidatos.

Para los ciudadanos, despertar su propio interés sobre esta contienda, dándose a la tarea de investigar quiénes son estos candidatos, qué información disponible hay de ellos, no la que ellos desean difundir, sino la verdadera, la que exhibe sus aciertos, pero también sus errores, lo claro y lo oscuro. Esto, como un ejercicio para refrescar la memoria y tener un punto de referencia a la hora de escuchar los melosos mensajes que pronunciarán, cada cual desde su trinchera, a fin de crear expectativas que deberían respetar y cumplir en caso de llegar a la gubernatura.

La tarea de involucrarse en la contienda electoral no necesariamente implica ir a las urnas, sino tener un contexto claro que permita tener una referencia de qué tan ciertas son las promesas que hacen, qué tan viables son sus proyectos y con qué autoridad moral participan en este proceso.

La pasividad y el desinterés es una postura tradicional en nuestra sociedad, pero si realmente queremos un país diferente, comencemos por nuestras decisiones y las acciones que ejecutamos, pues sólo nosotros somos los responsables de elegir a quienes nos gobiernan y si les permitimos el juego de la simulación o les obligamos a ser honestos y congruentes.

Hoy podemos escribir un nuevo capítulo en nuestra historia. El balón está en nuestra cancha.

visitanos en www.graphoscc.com