En últimas fechas nos enteramos de las movilizaciones que realizaron tanto la comunidad LGBT exigiendo ejercer el derecho a adoptar hijos, mientras que en contra parte las marchas a favor de la familia tradicional. Ambas partes defendiendo su derecho a tener familia, a criar hijos y procurar lo mejor para los niños.

Hace tiempo que las marchas dejaron de ser un mecanismo de presión, un recurso efectivo para expresar la inconformidad existente ante las autoridades competentes, pues en una ciudad tan saturada como la nuestra, los más afectados con las movilizaciones son los mismos ciudadanos, mientras que los funcionarios no se ven afectados por las marchas. Y hacer una en favor de la familia tradicional resulta casi irrisorio, pues a la familia no se le promueve ni, mucho menos, se le defiende a través de las manifestaciones.

familia

Imagen tomada de victorsolano.com y de internet (fotoportada)

Defender a la familia es mucho más que tomar una pancarta y caminar muchas cuadras. Una verdadera defensa de la familia es destinar tiempo de calidad a los hijos, a la pareja así como a todos los que integran una familia. Se defiende disciplinando a los niños, estableciendo canales de comunicación efectiva que permitan prevenir adicciones y sucesos trágicos como la trata de personas o los secuestros. Defender a la familia es priorizar su bienestar, proveer de lo necesario y contribuir en la medida de lo posible a mejorar el entorno que nos rodea.

Evitar el abuso infantil, la violencia intrafamiliar, así como promover la convivencia, la construcción de lazos de confianza y amor es la verdadera defensa de la familia. Crear espacios para de crecimiento para las nuevas generaciones y organizar a toda la sociedad es un trabajo diario, constante y comprometido que no ofrece vacaciones. ¿Cuáles son tus necesidades en Comunicación Corporativa? Descúbrelo con nuestros diagnósticos y aplica las soluciones a medida que tu negocio requiere. Graphos Comunicación Creativa. gcc@graphoscc.com, graphoscc@gmail.com Tel: 01(55)4444-4917 www.graphoscc.com

La defensa no va en torno a la preferencia sexual de las personas, sino a su integridad y el derecho que tienen a ser plenas en sus vidas, a contar con todas las garantías que ofrece nuestro marco legal en la Constitución y a vivir en una sociedad justa y equitativa, abierta y tolerante, con la capacidad de transformarse para operar mucho mejor, de forma efectiva y funcional.

Con frecuencia le damos más valor a la forma que al contenido. Gritar consignas, cualquiera puede; vivir en la congruencia es el verdadero reto.