8 de Marzo. La fiesta que quiero celebrar.

8 de Marzo. La fiesta que quiero celebrar.

Despierto. Es un día nuevo. Me miro frente al espejo, me observo. Ahí estoy. Tan cotidiana; la de siempre. La que escucha la voz de su interior y decide dejar la calidez de su cama, la seguridad de su casa, la familiaridad de su localidad para extender las alas a terrenos desconocidos, donde podré convertirme en la versión que anhelo, ésa que visualizo cada mañana en el espejo. Cada día emprendo mi propia batalla contra concepciones añejas en las que me encuentro limitada a ser tan solo una chica bonita, con la misión de callar sumisamente y lucir linda, como debería hacerlo una buena mujer. Me rebelo con todo mi potencial, porque soy más que curvas voluptuosas; no acepto ser tomada como un objeto de placer o un trofeo. Me niego a pagar con mis atributos físico por las oportunidades que me pertenecen legítimamente porque he luchado por ellas, con mi creatividad, mi tenacidad, mi talento y mi compromiso. No admito que las formas de mi cuerpo determinen hasta dónde puedo llegar, ni concibo que el hecho de transgredir mis propios límites y mis valores sean la única forma en que pueda convertirme en esa mujer exitosa que quiero ser. No soy víctima. No soy el sexo débil. Tampoco acepto el paradigma absurdo de la supremacía masculina que obliga a los varones a ser insensibles, incapaces de mostrar emociones o de errar. No busco culpables de las prácticas retrógradas que aún imperan en mi entorno, en mi momento, pero sí busco cómo cambiarlas, modificarlas y crear nuevos escenarios de acción, en los cuales seamos libres de ser mujeres y hombres,...
OBJETIVIDAD: ABRIR LA VISIÓN MÁS ALLÁ DE LAS SUSCEPTIBILIDADES

OBJETIVIDAD: ABRIR LA VISIÓN MÁS ALLÁ DE LAS SUSCEPTIBILIDADES

La objetividad es una perspectiva utópica, es verdad. Nadie puede despojarse totalmente de su propia visión cuando observa los hechos que dan forma y sentido a diversas situaciones. Pero también es un hecho que tenemos una clara tendencia a interpretar lo que llamamos “realidad” a partir de una serie de valores que hemos adquirido, aprendido y adoptado a lo largo de nuestra historia de vida. Lo bueno y lo malo no siempre está relacionado con lo correcto, sino con un código moral que se establece para legitimar un sistema de creencias que aprueba determinados sucesos, pero reprueba otros tantos, sin importar lo conveniente de su cometido. Cuando una persona decide encontrar la verdad que le permita trascender en las diversas esferas de su vida, comienza a despojarse de los disfraces de víctima, súper héroe o portados de todas las verdades, disponiéndose a aprender de todas las personas que encuentra en su camino. Aprende a cuestionarse lo conveniente de sus arraigadas creencias, si son justas y funcionales, además de las consecuencias que han traído a su vida. La objetividad, aunque utópica, es posible acercarla a nuestra vida diaria. Desarrollamos la capacidad de autocrítica y nos vemos sin aquellos apegos que nos crean una visión fantasiosa de lo que somos y lo que tenemos, así como de lo que buscamos. En esta búsqueda constante de la objetividad encontramos respuestas que nos permiten dar sentido a nuestra vida, a nuestros actos y a nuestras expectativas. Al hallarlas, nuestra forma de vivir la realidad que nos toca nos conduce a entender nuestros errores, a perdonarlos y, por supuesto, a resarcirlos. La objetividad nos...
OBTIENIENDO UNA IDENTIDAD NUEVA PARA UNA VIDA ÚTIL

OBTIENIENDO UNA IDENTIDAD NUEVA PARA UNA VIDA ÚTIL

No se trata de un programa de “Testigo Protegido”, más bien es el resultado de un ejercicio continuo de autoconocimiento, el despertar de la consciencia que nos permite distinguir entre lo que es verdad y lo que es una mentira adoptada. A lo largo de nuestra existencia vamos aprendiendo a adoptar las formas que son aceptables dentro de nuestro entorno, más allá de las reglas de sana convivencia: lo que es políticamente correcto, entre lo que destaca la apremiante necesidad de satisfacer las expectativas ajenas. Muchas de tales expectativas van en contra del sano desarrollo de las personas, como la exigencia de no cometer errores, pues en la persecución de lo perfecto, la sola posibilidad de errar equivale a echar un contaminante letal al agua, haciendo creer a quien comete el error que no hay manera de arreglar la falla y aprender de ella para desarrollar una mayor experiencia. La doble moral en la que crecemos nos conduce a jugar un juego de mascaradas que termina por confundirnos a nosotros mismos, perdiendo la noción de lo que realmente somos, de lo que buscamos y de nuestro propósito de vida. La bruma de las convencionalidades adormece la consciencia y ciframos nuestra vida a partir de la aceptación de terceras personas que en realidad no son relevantes en nuestro diario vivir. Así vamos creando personajes ficticios para interpretar en cada esfera, haciendo que nuestra confusión interna sea más complicada y difícil de disipar. La esencia natural, el desarrollo armónico de cualquier individuo, de cualquier especie, es aprender a equivocarse, porque en el error está el aprendizaje y la maestría implica el...
¿QUÉ PODEMOS APRENDER DEL FUTBOL?

¿QUÉ PODEMOS APRENDER DEL FUTBOL?

El fútbol, al igual que la vida, es un juego de estrategia, el cual se ejecuta en equipo. La buena comunicación y la capacidad de asumir riesgos son factores vitales que se reflejan en la cancha, con los resultados que se obtienen. En este popular deporte las estrategias, las tácticas y las técnicas deben llevarse a cabo en la cancha, haciendo que los planes se conviertan en realidades. Lo mismo ocurre en nuestros proyectos de vida: no importa qué tan elaborados sean, qué tan fabulosos parecen, sino qué tan dispuestos estamos para dejar la comodidad de la situación actual para pagar el precio de vivir nuestros planes. Para los jugadores, existen riesgos que deben reducir a través de una actitud correcta: la fama, la lana y la dama, pues cuando se da rienda suelta a un ego hambriento, es fácil olvidar lo importante, el propósito que les hizo estar en la cancha y rendir su cien por ciento. Fuera de la cancha, es fácil dejarse deslumbrar por esos falsos indicadores de éxito, porque son parámetros estereotipados que aceptamos como válidos, aunque estén lejos de lo que realmente deseamos. Un partido de fútbol se gana con resultados, no solo con un espectáculo sensacional; de nada sirve “jugar como nunca” si “se pierde como siempre”. En la vida cotidiana, no se trata de estar ocupados, sino de estar enfocados alcanzando las metas que hemos trazado. Un día sin producir resultados, es un día perdido. Finalmente, el grueso de la gente emite su opinión, otorga aprobación o reprueba los planes, el desempeño e inclusive, las elecciones íntimas de otras personas; sin embargo,...
JUVENTUD VIOLENTA: LA MANIFESTACIÓN CLARA DE UNA SOCIEDAD HERIDA

JUVENTUD VIOLENTA: LA MANIFESTACIÓN CLARA DE UNA SOCIEDAD HERIDA

En años pasados, cuando escuchábamos sobre ataques en escuelas o grupos delictivos integrados por jóvenes que azotaban sus zonas aledañas –en países lejanos a México-, nos asustábamos por la pérdida de valores que se ponía de manifiesto en tales acciones. Creímos que no veríamos algo semejante en nuestro territorio. Sin embargo, la realidad es otra. El acoso escolar, los ataques con armas de fuego y las conductas delictivas de grupos integrados por jóvenes ya son una realidad en México, poco a poco tiñen de rojo y de gris nuestro panorama, pero si somos justos y objetivos, debemos reconocer que esto no ocurre de la nada: descuidamos a las familias, erramos en el orden de nuestras prioridades y minimizamos las consecuencias. La violencia que vemos en las calles, el poder del crimen organizado superando a las instituciones gubernamentales y la apología que se hace de personajes destacado de los grupos criminales son el alimento ideológico con el que nos nutren los medios, mismo que consumimos gustosos, como un veneno al que nos creemos inmunes. Y así sería, sólo si al interior de las familias hubiera comunicación y una clara visión de las consecuencias que tiene cada acción, o cada omisión, que se comete con los jóvenes, los adolescentes y los niños. Decir que los tiempos pasados fueron mejores no ayuda en nada, más bien exhibe nuestra incompetencia, como generación a cargo, de hacer de esta sociedad un lugar seguro para vivir. La única salida viable para sanar las heridas que nos hemos hecho, es usar la comunicación, la convivencia sana con tiempo de calidad, como las vías para inculcar a...
¿POR QUÉ ES RECOMENDABLE TENER MASCOTAS?

¿POR QUÉ ES RECOMENDABLE TENER MASCOTAS?

¿Te has fijado que hoy en día las familias integran a los animales de compañía como parte importante de su diario vivir? Quienes tenemos una mascota ya no la tratamos con un refugiado o como un juguete viviente, sino como “alguien” que tiene derechos y es necesario respetarlos, como su derecho a la salud y al bienestar. Podemos comprender la relevancia de estos derechos en la creación de nuevas leyes que los protegen y que establecen sanciones para quienes los violenten de alguna forma. Estas leyes ponen de manifiesto nuestra capacidad incluyente para convivir y compartir la libertad con los animales, pero ¿hay más beneficios? Por supuesto. Compartir nuestra vida con aquellos seres que hemos elegido como compañeros de vida, a pesar de no ser de la misma especie, nos permite interactuar más allá de las palabras, con acciones, vinculándonos con ellos a través de un lenguaje corporal que involucra el contacto físico, la convivencia con tiempo de calidad y el cuidado evidente al proporcionarles su alimento de forma oportuna y suficiente, consintiéndolos con aquellas cosas que les encanta por su sabor. Y es que la verdad es muy agradable ver cómo reaccionan a nuestro cariño, pues desde su manera de darnos la bienvenida hasta la forma en que agradecen nuestros cuidados, nos dicen un constante “te quiero”. Tener un integrante “no humano” en una familia con niños pequeños o adolescentes, también en es una forma de educarles para la tolerancia a lo diferente y al respeto por la vida y la existencia de otros seres que forman parte de nuestro entorno. Es una práctica cotidiana de amor, tolerancia...