Los hábitos son las costumbres que practicamos en nuestro diario vivir. Obedecen a un asunto más profundo que la sola rutina: son la proyección de los pensamientos que usamos como fundamento de nuestra existencia, aquéllos que dan forma a la imagen que guardamos de nosotros mismos.

El entorno juega un papel importante en la creación de estos pensamientos, ya que sanos o no, son la referencia próxima de lo que consideramos normal. Sin embargo hay etapas en nuestra vida en las que nuestras creencias son cuestionadas y con frecuencia comprendemos que a pesar de ser normales para nosotros, no necesariamente son sanos o convenientes. Nuestro indicador es la calidad de vida que tenemos.

Las decisiones que tomamos al respecto marcan la pauta de las acciones a realizar, pero es en este punto donde hay una fuerte disertación interna, porque cambiar de hábitos implica salir de la zona de confort, lo que es doloroso y genera temor. Si no actuamos bajo la convicción total de la conveniencia del cambio, autosabotearemos cualquier plan, cualquier acción, conformándonos con las excusas que nos demos.

El sobrepeso es un problema de salud que está vinculado con la ansiedad, con una falta de aceptación y la tendencia a guardarse problemas, sin resolverlos. La comida se convierte en un placebo que mitiga el malestar interior, llenando vacíos que surgen a partir del miedo. Entonces se convierte en una adicción. Generalmente se recurren a dietas, regímenes alimenticios que resultan insufribles porque no resuelven la raíz del problema, así que no importa cuántas dietas se lleven a cabo: los kilos perdidos se recuperarán. ¿Requieres generar ventas para tu negocio? Llámanos Graphos Comunicación Creativa (55) 4444-4917 graphoscc@gmail.com

El trabajo para lograr erradicar esta adicción es integral. Es necesario ir a los fundamentos que sostienen nuestros hábitos y reconfigurarlos, pues tenemos la capacidad de elegir nuestros pensamientos, transformar nuestras tendencias a partir de aceptar nuestros defectos, perdonar nuestras debilidades y aprender a amarnos, pues aunque parezca un lugar común, es único camino a la transformación. La espiritualidad juega un papel muy importante, no la religión, sino el ejercicio espiritual que implica amar, pues da frutos como el respeto y el perdón. Lo espiritual se concreta en el pensamiento y el pensamiento, en los actos que conforman nuestros hábitos, haciendo que comer sea una práctica placentera, pero no la falsa solución de los problemas.

Este trabajo integral es constante, pues significa una labor de autoconocimiento que ofrece el resultado de aprender a disfrutar de la vida, resolviendo problemas y descubriendo verdades sobre nosotros mismos, nuestro entorno y de la vida.