Cuando se toman los estereotipos como guías para dar pasos en la vida, se corre el riesgo de confundir los conceptos y considerar que tener éxito es, necesariamente, tener dinero. Esto es falso.

Si  me permiten la comparación, podríamos decir que los empresarios de hoy son los conquistadores de la antigüedad: crean estrategias para expandir sus dominios. Los grandes estrategas de antaño creaban, innovaban con base en el conocimiento que tenían del territorio a conquistar, el pueblo que lo habitaba –su demografía, ocupación, actividades productivas, capacidad bélica, entre otros datos sobresalientes-, con base en su conocimiento diseñaban su plan de conquista, así como las tácticas a implementar. Si sus cálculos eran correctos, expandían su poder; de lo contrario, tenían bajas en sus ejércitos. Hoy en día el empresario que desea destacar en su sector productivo y dejar a sus competidores en un lejano segundo plano debe recurrir a los estudios de mercado, los cuales arrojan datos importantes como las costumbres de consumo de su mercado meta; las ventajas de su competencia, así como sus debilidades; los recursos que este empresario tiene para poder ofrecer un producto o un servicio que supere las expectativas actuales de sus prospectos, de esta forma la inversión que se realice tendrá mayores posibilidades de retornar en un tiempo conveniente y generará ganancias interesantes, incluso podría establecer alianzas estratégicas que contribuyan a crecimiento mutuo. La información es poder.

En el mundo de los negocios, el dinero es una consecuencia de seguir una metodología exitosa, un modelo que cubra todos los frentes y sea capaz de adaptarse a los cambios en el mercado. Es probable que un empresario exitoso no nade en dinero, pero seguramente va ganando nuevos clientes, constantemente. Una persona adinerada, cuya concepción de negocio sea invertir recursos económicos con la única finalidad de demostrar su poder adquisitivo, tiene como destino perder su inversión, ya que no basa su modelo en la investigación y ni gesta un modelo de negociación que le permita abrir nuevos mercados. Si establece alianzas estratégicas, es muy probable que sus socios comerciales tengan que implementar un plan de contingencia para reducir el impacto de una mala decisión ¿Algún ejemplo? Jorge Vergara.

Vergara es conocido porque levantó un imperio dentro de la red de mercadeo. Sin duda, su marca se posicionó como líder en el mercado y ello le permitió obtener un importante capital. Ésa es su área fuerte. Pero decidió expandirse e incursionar en el negocio del fútbol, adquiriendo a uno de los equipos de mayor tradición en México: Las Chivas de Guadalajara. Construyó un suntuoso estadio que funge como sede de este club, además ha destinado importantes cantidades de dinero para hacer de su afición un negocio rentable, pero no basta con sentir pasión por un deporte: es necesario obtener información útil para que todo cuanto se comprometa en una inversión de su fruto. En este sentido ha tenido dos lecciones que debería considerar sabiamente.

 La primera fue patrocinada por el conocido entrenador Marcelo “El loco” Bielsa, quien el 2013 fue convocado para ser entrenador de este equipo. En su reunión el entrenador dejó asentado que él se había tomado el tiempo para conocer a qué equipo le estaban invitando y cómo venía jugando, pero también le demostró que Vergara se dejaba llevar por la fama del entrenador ¿Resultado? Vergara estaba dispuesto a pagar lo que fuera por tener a un entrenador famoso, del cual no conocía más lo que los medios decían de él. Bielsa decidió no ser el entrenador de las Chivas, a pesar de los tentadores ingresos que le ofrecía Vergara.

Una segunda lección la recibió el pasado fin de semana, cuando pretendió transmitir el clásico América-Chivas por su canal de televisión. Para ello se alió con Cinemex a fin de que por medio su plataforma se transmitiera en un servicio VIP. Lamentablemente, la infraestructura del canal no fue la adecuada para que la transmisión fuera exitosa: de 90 minutos del partido, sus clientes solo pudieron ver 45. Esta falla obligó a la cadena de cines a compensar a sus clientes con beneficios en sus complejos además del reembolso de sus boletos. Fue un mal negocio y la pérdida será considerable. Quieres conocer un modelo exitoso de negocio, contáctanos: Graphos Comunicación Creativa trabaja con diagnósticos y aplica las soluciones a medida que tu negocio requiere. graphoscc@gmail.com, gcc@graphoscc.com Tel: 01(55)4444-4917

Sí. Es cierto. Emprender un negocio  es apostar por un proyecto. Tiene posibilidades a favor y en contra, pero si se cuenta con los datos necesarios, es posible reducir riesgos e incrementar posibilidades, mediante un modelo que propicie inversiones seguras. Ésa es la ventaja de crear soluciones a la medida de cada cliente: todos los recursos que se destinen para satisfacer sus necesidades se recuperarán de forma exitosa.

Con el éxito, entre muchas otras cosas, llega el dinero. Pero con dinero, no siempre llega el éxito.

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