La escasa memoria social es uno de los grandes vacíos que  son aprovechados por la clase política de nuestro país para vendernos su bandera de honestidad y virtud cada periodo electoral, como si no conociéramos –ni padeciéramos- las consecuencias de su incongruencia; sin embargo, las condiciones actuales no son las mismas que se dieron hace seis años: la sociedad es más crítica que antes.

Uno de los eventos más indignantes acontecidos en la presente administración de Peña Nieto es la desaparición de los 43 normalistas y las circunstancias en las que se dieron. Este hecho no sólo exhibió la aparente incompetencia de las autoridades mexicanas para esclarecer el crimen, sino la evidente relación entre José Luis Abarca, el ex alcalde de Ayotzinapa , inculpado por su participación, con los personajes más encumbrados de la política nacional, de todos los partidos, pero especialmente con los que en su momento fueron los líderes que apoyaron su candidatura, que en este caso es Andrés Manuel López Obrador, quien se ha caracterizado por enarbolar una bandera de honestidad a toda prueba, más los cuestionamientos de uno de los padres de estos jóvenes desaparecidos puso en aprietos su congruencia, pues más allá de que se tratara de una provocación, la realidad es que la rendición de cuentas es deseable y hasta podría convertirse en un elemento determinante para considerarlo como la mejor opción.

El dolor humano, la pobreza, la falta de oportunidades, así como los crímenes de género son problemas que se convierten en monedas de cambio en la competencia electoral, pero cuando quienes padecen estos males levantan la voz y exhiben los verdaderos fundamentos morales de los líderes políticos, la respuesta de éstos determina su credibilidad.

Hoy no basta con solidarizarse con causas, con aprovechar la ola mediática para postularse como la opción moral más viable para el futuro político de México, es necesario ser congruente, algo sencillo, pero  imposible de cumplir cuando lo que se proyecta no corresponde a la esencia real de una personal, de una propuesta o una institución.