PRODUCT PLACEMENT EN MÉXICO, CINE Y TvNOVELAS

PRODUCT PLACEMENT EN MÉXICO, CINE Y TvNOVELAS

El Product Placement o emplazamiento de producto en el cine es un recurso mercadológico muy efectivo que ha rescatado a más de una marca de la quiebra, por mencionar uno de los casos más conocidos es Reese´s Peaces, que a partir de su participación en la exitosa película E. T. no sólo se salvó de desaparecer, sino que incrementó sus ventas en un 80%, mostrando la efectividad de esta modalidad de Mercadotecnia BTL. Hoy en día el Festival de Cannes se premia la creatividad del Product Placement, estimulando la mancuerna entre mercadólogos, empresarios y realizadores de cine, entendiendo que hay un beneficio para todas las partes. Mucha de la visión compartida depende de la dinámica comercial en que se realizan estos convenios comerciales, su legislación y su aplicación. En México su uso es incipiente, pero podemos contar algunas películas que son parte del Nuevo Cine Mexicano: Sexo, Pudor y Lágrimas (Antonio Serrano, 1999); Amores Perros (Alejandro González Iñárritu, 2000); La Última Noche (Alejandro Gamboa, 2005); Rudo y Cursi (Carlos Cuarón, 2008); Labios Rojos (Rafa Lara, 2011); Chiapas, el corazón del café (Alejandro González Padilla, 2012), por mencionar algunas. Y sin embargo, aún son pocas las marcas que se atreven a apostar por el cine como una propiedad mercadológica, pues no conocen sus características, su poder de penetración y su conveniencia económica con respecto a los medios ATL. Es común confundir al Product Placement con el Artículo 226 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que permite que las empresas destinen sus impuestos a la producción cinematográfica, lo cual es un grave error pues para obtener su beneficio, la productoras...
¿POR QUÉ COMPARTIR LA CENA DE NAVIDAD?

¿POR QUÉ COMPARTIR LA CENA DE NAVIDAD?

La Navidad, esa fecha a la que pocos permanecen indiferentes. Para unos, es su época favorita; para otros genera una gran depresión. Sin embargo, la Cena de Navidad es una tradición sumamente arraigada en nuestro país porque es una excelente razón para reunirse con aquellos seres queridos que viven lejos y también con los que viven cerca, pero que por nuestro ritmo de vida se dificulta saludarnos frecuentemente.   Esta fiesta merece una planeación que involucra tanto a los anfitriones como a los invitados, generando un entusiasmo singular por el sólo hecho de saber que compartiremos un tiempo de alegría, pero también una mezcla deliciosa de sabores propios de la temporada, digna de una ocasion tan importante.   Sí, definitivamente, los platillos que se sirven esa noche son manjares que se degustan con especial emoción. Más seamos honestos: todos queremos estar dispuestos a celebrar y a compartir, pero cocinar es un arte que nos exige concentración al cien por ciento, pues el sabor debe ser perfecto; cuidar que todo esté en su punto y estar rozagantes en la cena es algo paradójico. Así que la mejor opción es encontrar a expertos chefs que nos deleiten con la cena de ese día, que nos den todo lo que requerimos para que sólo tengamos que calentar –en todo caso- y servir.   La tarea de elegir a quiénes nos den lo que queremos en tiempo y forma no es fácil, pues estamos dejando en sus manos el sabor de la Navidad. Necesitamos tener la certeza de que saben lo que deseamos y dárnoslo tal cual. Hay muchas opciones, pero confiables, pocas....